¿Qué es?
Pueden aparecer a cualquier edad. Muchas veces se descubren por casualidad en una radiografía dental, porque al principio no dan síntomas.
La detección y el tratamiento precoces son importantes para evitar complicaciones y conseguir el mejor resultado.
Tipos más frecuentes
- Quiste radicular: el más común. Se forma junto a la raíz de un diente con la pulpa infectada.
- Quiste dentígero: rodea la corona de un diente que no ha salido, sobre todo muelas del juicio.
- Queratoquiste odontogénico: más agresivo y con más tendencia a reaparecer. Suele estar en la mandíbula.
- Ameloblastoma: es un tumor benigno, pero en la radiografía puede parecer un quiste.
Opciones de tratamiento
- ObservaciónLos quistes pequeños y sin síntomas se pueden vigilar con revisiones y radiografías.
- Extracción del dienteEn algunos casos hay que extraer el diente que causa el quiste.
- EnucleaciónSe retira el quiste completo, se limpia la zona y se alisa el hueso para evitar que vuelva.
- MarsupializaciónUna técnica menos invasiva para quistes grandes: se abre y vacía el quiste para que se reduzca. Puede combinarse después con la enucleación.
Recuperación y cuidados
- Las molestias suelen ser leves.
- El quiste extraído se analiza siempre en el laboratorio.
- Radiografías de control para comprobar que el hueso se regenera.
Preguntas frecuentes
¿Qué síntomas da un quiste maxilar?
Al principio casi nunca da síntomas y se descubre en una radiografía. Cuando crece puede producir un bulto en la encía o el hueso, movilidad de dientes, molestias o infección.
¿Es peligroso un quiste en la mandíbula?
La mayoría son benignos, pero pueden crecer, debilitar el hueso y desplazar dientes. Por eso conviene tratarlos a tiempo y analizarlos siempre en el laboratorio.
¿Cómo es el postoperatorio?
Suele ser parecido al de una extracción: inflamación y molestias moderadas unos días, dieta blanda y buena higiene. Luego hacemos radiografías de control para comprobar que el hueso se regenera.
¿Puede volver a salir?
Algunos tipos, como el queratoquiste, tienen más tendencia a reaparecer. Por eso el seguimiento con radiografías es importante.